Elaborado por Bodega Luigi Bosca (Familia Arizu) en Mendoza, este Malbec nace de viñedos con certificación orgánica, cuidados con el mismo rigor con el que esta familia elabora vinos desde hace generaciones. Es un varietal joven, sin el peso de una crianza prolongada en barrica, pensado para disfrutarse fresco y expresivo.
En nariz ofrece fruta roja madura —ciruela, cereza— con un toque especiado sutil. En boca es suave, de taninos redondos y buena persistencia, con esa calidez frutal típica del Malbec mendocino sin resultar pesado.
Perfecto para acompañar panificados salados, quesos blandos o una tabla de fiambres, sin opacar el paladar. Se recomienda servir entre 16° y 18°C.
Un tinto orgánico con la calidez de siempre, en su versión más consciente.