Pepinillos encurtidos de la línea orgánica de San Nicolás, con ese equilibrio justo entre lo ácido y lo crocante que los vuelve un infaltable de cualquier picada o tabla.
Perfectos para acompañar una tabla de quesos y fiambres, sumar a un sandwich gourmet, o simplemente picar directo del frasco.
Un clásico simple, con el respaldo orgánico de toda la línea San Nicolás.